Baleària solventa los problemas del ELEANOR ROOSEVELT


 

Desde hace unas semanas el catamarán ELEANOR ROOSEVELT ha dejado de humear, cumple horarios y navega a velocidades de crucero de entre 32 y 34 nudos. Es decir, finalmente el modernísimo buque cumple las expectativas.

Máquinas, maniobra y operativa en tierra; estos han sido los tres ejes de mejora en los que se ha aplicado la compañía de Dénia con la intervención e implicación directa de su presidente, Adolfo UTOR. Se ha superado el lógico pánico inicial consecuencia de ver navegar al ELEANOR ROOSEVELT a velocidades propias de un ferry convencional y, para más inri, dejando tras de sí una columna de humo negro.

Veinte años después, BALEÀRIA ha conseguido reponer lo que en su día supuso el FEDERICO GARCÍA LORCA: un medio moderno, eficaz y fiable de comunicación en el eje Dénia-Eivissa-Palma y que sirvió para el inicio de la consolidación de la entonces joven compañía naviera.

Y lograr esta fiabilidad del ELEANOR ROOSEVELT era primordial para BALEÀRIA en estos momentos, en los que los movimientos en Baleares y la geoestrategia naviera de Marruecos han hecho que el mercado de la alta velocidad naviera en las Islas esté especialmente disputado.