GNV juega fuerte en Baleares


Será el 6 de julio cuando GNV desembarque con fuerza en los tráficos con Baleares, especialmente en las líneas Barcelona-Palma, Barcelona-Eivissa y el Palma-Eivissa, a la que destina el buque de nueva construcción GNV BRIDGE que, al menos a priori, reúne un trío ganador: velocidad (24 nudos), capacidad de carga (2.500 metros lineales) y comodidad para el pasaje, con sus 157 camarotes, algunos de los cuales con comodidades propias de un crucero.

Para las rotaciones desde Valencia con Palma y Eivissa, GNV no contará con un buque competitivo, ya que destina a estas líneas el GNV SEALAND, un Visentini botado en 2009 gemelo del CIUDAD DE PALMA de Trasmediterránea.

En cuanto a horarios, GNV es conservadora, con salidas desde la Península de noche. La excepción en la oferta en el trayecto Barcelona-Eivissa que, al hacerlo vía Palma, sitúa su llegada a Eivissa al filo del mediodía, con una duración de travesía que puede ser de agradecer si, como anuncia la compañía, realmente es un placer la permanencia a bordo del GNV BRIDGE y los pasajeros pueden ahorrarse el madrugón de las llegadas muy tempranas a los destinos insulares que los cargadores imponen a las navieras.