GNV: el tercero en discordia se lo piensa; o BALEÀRIA o la retirada

GIANLUCA APONTE no creó uno de los principales grupos navieros del mundo por que sí; aunque su hijo DIEGO APONTE sea formalmente el máximo responsable de GNV, nada importante se mueve o decide sin el beneplácito del capo. Y ahora GNV está en la encrucijada en Baleares: o se retira o llega a algún tipo de acuerdo con BALEÀRIA. 
Porque ahora mismo GNV está haciendo el ridículo en Baleares y las estrategias de MATTEO CATTANI, el CEO de GNV que pidió en sus declaraciones “respeto” para las siglas de GNV en la presentación de sus líneas en Baleares suenan casi a una broma de mal gusto, solo superada por las bravatas de RONNY MORIANA en la presentación de la línea con Formentera de FRS.
Sin convencer a ningún cargador de cierta importancia, con pasajes ofertados a 9 euros y con buques que se averían más de lo que sería de esperar, GNV sangra económicamente en su aventura balear. Con independencia de su fortaleza económica -que no está en cuestión-, GNV no se puede permitir seguir transportando aire en sus buques por una cuestión de prestigio. Porque, visto lo visto, APONTE ha rechazado la tercera opción: destinar al menos dos barcos más a las Islas y comenzar a competir en serio.
No es que los APONTE tengan simpatía alguna hacia ADOLFO UTOR y su BALEÀRIA; es que los APONTE y los GRIMALDI son como el agua y el aceite y, para más inri, está el factor ETTORE MORACE, personaje ahora mismo con el que ni UTOR, por su “traición” a BALEÀRIA ni APONTE, por las cuentas que tienen pendientes en Italia, quieren saber nada.Y, al menos de momento, se mantiene la luna de miel entre MORACE y GRIMALDI, convencidos de que su TRASMED GLE ha cogido el rumbo adecuado.
Por ahora, GNV y BALEÀRIA solo se han puesto de acuerdo en algo: la situación actual no se puede mantener más allá de unos meses. Porque GNV no puede perder reputación ni dinero a espuertas de forma indefinida. Y BALEÀRIA debe concentrar energías, recursos y estrategias frente a GRIMALDI, sin un tercero en discordia que distraiga al mercado. 
Y, mientras, si no se endereza, el fracaso balear de GNV se vislumbra como el fin de etapa para MATTEO CATTANI. Como VICTOR TERRICABRAS, el fuera hombre fuerte de BALEÀRIA, CATTANI, de formación empresarial, llegó al mundo naviero desde DANONE.

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