¿Llegará Baleària a su 25 aniversario?

El 20 de junio de 1998 quedó inscrita en el Registro Mercantil de Alicante EUROLINEAS MARÍTIMAS SA, posteriormente denominada BALEARIA- EUROLINEAS MARÍTIMAS SA. En diciembre de 2018, en plena euforia económica y operativa, la naviera celebró su XX aniversario con una fiesta de Denia (a la que corresponde la fotografía) de reconocimiento de las personas que habían hecho posible el milagro que supuso que una naviera nacida sin barcos, 20 años después fuese referente.
La incógnita a día de hoy es saber si BALEÀRIA llegará a poder celebrar su XXV aniversario, porque sobre la compañía que preside el egocéntrico ADOLFO UTOR se cierne la tormenta perfecta.
De entrada, según los datos avanzados (que no aparecen aún publicados en las bases de datos que se alimentan del Registro Mercantil), perdió en 2020 15 millones de euros frente a los 27 millones de euros ganados en 2019, con una caída del tráfico de pasajeros superior al 50%. Entre las inversiones que tiene comprometidas están los 37 millones de euros de la terminal que le ha sido adjudicada en Valencia. Y precisamente en Valencia ha establecido su sede TRASMED GLE, con el intrigante ETTORE MORACE al frente y todos los recursos del grupo GRIMALDI detrás. Como hombre fuerte, MORACE tiene a MANUEL PEREZ (en la fotografía del XX aniversario, el primero por la izquierda), uno de los 9 socios fundadores de BALEÀRIA junto al propio MORACE. En la fotografía aparecen casi todos los 9, ahora jubilados, menos MANUEL PÉREZ, que chocó con UTOR y ahora capta a sus antiguos clientes de carga para TRASMED GLE.
Además de GRIMALDI, también GNV disputa el mercado de Baleares a BALEÀRIA y CORSICA lo hace con un frente, el francés, que la compañía de UTOR nunca se planteó. Son palabras mayores para una BALEÀRIA que pudo con ISCOMAR y disputó del mercado de tú a tú con TRASMEDITERRÁNEA y ahora le llega la competencia en el peor momento posible, con pérdidas y con el socio financiero, el grupo Matutes, sufriendo como empresa básicamente hotelero-turística los embates de la pandemia.
Como no podía ser de otro modo, dado su carácter, UTOR sacó pecho en la presentación del ELEANOR ROOSEVELT en Palma, el pasado mes de mayo, pese a inferirse de sus palabras que siente el aliento de la competencia, de la que dijo: “se produce al calor del verano, después de quince meses de pandemia y aprovechando la debilidad coyuntural del mercado naviero y de los operadores que hemos estado atendiendo las demandas en la pandemia de administraciones, clientes y muchas veces en contra de nuestros propios intereses”; ya puesto, pidió lo imposible a las autoridades: “no enfangar el terreno de juego y que ninguno lo haga dopado”, en clara alusión a las ayudas estatales -insinuó- que reciben las navieras extranjeras para asegurar que “competir con bandera valencia, balear o española no puede convertirse en ningún caso en un demérito y en una desventaja. Baleària es la naviera local que compatibiliza la defensa de sus intereses legítimos con la defensa de los intereses de su territorio. Esta defensa compartida es nuestra principal ventaja competitiva. Somos de aquí, preservamos nuestra casa y trabajamos por nuestra tierra”. Toda una paradoja de manifestación por parte del presidente de una naviera que utiliza pabellones a conveniencia, tiene sus tripulaciones en distintos regímenes y exprime ayudas europeas y fórmulas imaginativas de financiación.
Lo que es seguro que los compañeros de viaje de UTOR en la fundación y eclosión de BALEÀRIA no le acompañarán en el XXV aniversario de la naviera, en el supuesto de que este se celebre como compañía independiente. Los “viejos rockeros” de BALEÀRIA, los que acompañaron a UTOR en el cuasi milagro empresarial de su creación y consolidación, están apartados del “Choto” (como denominan a UTOR los que le conocieron amarrando barcos de Flebasa en Denia y de mano derecha del controvertido y recientemente fallecido VICTORIANO SAYALERO); unos por mera jubilación y otros porque las distancias humanas de lo que fue un ejemplo de equipo cohesionado son ya insalvables.

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