El precio del gas natural pone en jaque a BALEÀRIA



BALEÀRIA jugó fuerte con el gas natural y, de momento, pierde. El pasado mes de enero, la naviera de Denia informó que “En 2020 Baleària realizó un total de 714 operaciones de suministro de gas natural en sus 6 buques propulsados por esta energía, lo que supone un 96% de todos los bunkerings de GNL realizados en España. En concreto, se han suministrado un total de 83.643 metros cúbicos de este combustible a los buques de la naviera. El 100% de los suministros de GNL en España destinados a buques de pasaje y carga han sido de Baleària, al ser la única naviera que opera con este tipo de buques propulsados a gas natural”.

Desde entonces el gas natural ha subido cerca de un 600% y, como anunció el presidente de BALEÀRIA, sus buques ya no navegan a gas desde el pasado 1 de octubre, utilizando este combustible que pueda quedar a bordo para alimentar los motores auxiliares en puerto.

La cuestión, obviamente, es el papel de las subvenciones europeas en todo esto. Y ello abre, el menos, dos posibles cuestiones: ¿cual es el % real aportado por BALEÀRIA para adoptar sus buques al GLN? ¿estas subvenciones obligan a navegar a gas?; si la respuesta a esta segunda cuestión es afirmativa (lo cual parece lógico), en los próximos días podría haber nuevos movimientos y la proclama de UTOR anunciando/defendiendo el cambio de combustible por motivos de competitividad y económicos no sería más que la preparación para lo que se avecina.

A BALEÀRIA con el gas le ha pasado como a aquel que va por una autopista, los coches le vienen de cara y lamenta que haya tanta gente que vaya en dirección opuesta”, explica gráficamente un oficial, en referencia a que BALEÀRIA, y solo BALEÀRIA, optó por el GNL en el tráfico ferry en España. Y es que la apuesta de la compañía por el gas es fuerte: dos buques de nueva construcción (Marie Curie e Hypatia de Alejandría), cinco remotorizados (Abel Matutes, Sicilia, Nápoles, Martín y Soler y Bahama Mama) y otro que acaba de iniciar el proceso: el Hedy Lamarr, rumbo a los astilleros portugueses de Viana do Castelo, donde también fue remotorizado el Martín y Soler.

Mientras, el sobrecoste que ha supuesto el incremento del precio del gas se reflejará en las cuentas de 2021 de BALEÀRIA, ya de entrada no tan felices como se prometían debido a la irrupción de la compentencia en el mercado balear. En todo caso, BALEÀRIA prevé que el precio del gas natural se regularice y volver a su uso generalizado. De momento, el poder operar indistintamente con fuel o gas natural se contempla como una ventaja adaptativa que ha de permitir detener el sobrecoste en combustible que la naviera ha asumido en los últimos meses en aras de mantener su discurso de reducción de CO2; pero hasta aquí ha llegado.


Comentarios