EL REPORTAJE DEL DOMINGO. Las sospechas sobre BOLUDA amargan a UTOR el proyecto de la terminal de Valencia


Hace ya un año (13 de noviembre de 2020), el puerto de Valencia lo anunció con solemnidad: "El Consejo de Administración de la Autoridad Portuaria de València (APV) ha seleccionado la oferta presentada por Baleària para la construcción y gestión de la nueva terminal pública de pasajeros del Puerto de València. Esta infraestructura se ubicará entre el Muelle de Poniente y el Muelle del Espigón del Turia, en la zona anteriormente ocupada por el astillero de Unión Naval de Valencia. La terminal ocupará aproximadamente 100.000 m2 y su concesión se otorgará por un plazo de 35 años, prorrogables hasta un máximo de 50 años".

A día de hoy, la inversión de 37,5 millones de euros anunciada por BALEÀRIA en la terminal de pasajeros de Valencia ni está ni se le espera, mientras su socio en el proyecto -Global Ports Holding Plc ("GPH")- tampoco ha vuelto a abrir la boca informativa desde hace un año sobre una iniciativa que debía concretarse en el primer trimestre de 2021.

La clave del asunto está en VICENTE BOLUDA, al que UTOR gusta llamar "Vicentet" pese a la tradición naviera de los BOLUDA, máxime si se compara con el fenómeno UTOR: de amarrar barcos a proclamarse dueño absoluto de BALEÀRIA en poco más de 30 años. BOLUDA iba a salir con ganancias colaterales de la operación terminal-BALEÀRIA. 

Ahora la Fiscalía Anticorrupción mantiene abierta una investigación penal a la Autoridad Portuaria de Valencia (APV) que preside el socialista Aurelio Martínez relativa al rescate de la concesión de los astilleros de Unión Naval Valencia, sin actividad desde 2012, a cambio de otra concesión en unos terrenos de 4.700 metros a favor de Boluda Corporación Marítima. Unos hechos que de forma independiente también investiga el Tribunal de Cuentas, que apreció posible responsabilidad contable.

VICENTE BOLUDA FOS  es miembro del consejo de administración del Puerto de Valencia en representación de organizaciones empresariales; es un hombre que saltó a los medios populares como efímero presidente del Real Madrid (2009-2010). Pero tiene una sólida entidad intelectual (el de doctor en Derecho figura entre sus títulos universitarios) y empresarial, como presidente del GRUPO BOLUDA y continuador de una saga de navieros valencianos. UTOR, a su lado, es un advenedizo.  El GRUPO BOLUDA engloba dos divisiones estratégicas: Boluda Towage (para el servicio de remolque) y Boluda Shipping (para el transporte marítimo y terrestre y la logística portuaria); se trata de un operador global.

BOLUDA ("Vicentet" para UTOR) fue elegido el pasado mes de julio  presidente de la Asociación de Navieros Españoles (Anave) y lo es también de la Asociación Nacional de Remolcadores de España (Anare), de la Asociación Valenciana de Empresarios (AVE), de la Fundación Valenciana de Estudios Avanzados y de la Asociación Naviera Valenciana (ANV). UTOR y BOLUDA comparten membresía de ANAVE (de la que UTOR fue presidente) y de AVE de la que, dicen quienes le conocen, UTOR quiere ser presidente.

La operación por la que BALEÀRIA iba a hacerse con la terminal de ferrys y cruceros del puerto Valencia por 35 -o 50- años tenía un beneficiario directo e inmediato: las empresas de BOLUDA que, de rebote, se hacían con una concesión para construir una torre de oficinas de 13 plantas en la mejor zona para estos cometidos el puerto de Valencia, un solar de 4.000 metros cuadrados. Y ello porque BOLUDA tenía derechos sobre los antiguos astilleros de Unión Naval de Levante, que ocupaban una parte de la futura nueva terminal de BALEÀRIA; concesión a BOLUDA que no se utilizaba desde 2012 y que Puerto de Valencia acordó rescatar en 2019... y compensar con la concesión para edificar la torre de 13 plantas destinada a oficinas que, obviamente, se iba a retroalimentar en cuanto a valor con la nueva terminal, recreada virtualmente en la siguiente imagen:


Pero Abogacía del Estado dijo "hasta aquí hemos llegado" y ahora todo está paralizado hasta que los tribunales de pronuncien. Mientras el negocio en el que están implicados UTOR y BOLUDA ha provocado una tormenta política: "Ante las nuevas informaciones publicadas en prensa sobre la concesión irregular realizada a Boluda el año 2018, en las que considera lesiva la permuta de concesiones para los intereses públicos por conflicto de intereses, estudios irregulares, tasaciones indebidas, valoraciones incorrectas, concesión sin concurso público, incumplimientos normativos y negociación desigual, una vez más se pone de relieve que el actual presidente no actúa persiguiendo la mejora de los intereses generales si no la de algunos particulares", aseguraron fuentes de Compomís a eldiario.es . Y Compromís es el socio del PSOE en el gobierno de Valencia que preside XIMO PUIG, amigo personal de UTOR.

XIMO PUIG, en calidad de presidente de la Generalitat de Valencia, tiene potestad para nombrar y cesar al presidente el Puerto de Valencia, AURELIO MARTÍNEZ, cese que ya le ha pedido a PUIG su socio de gobierno, Compromís, por las irregularidades detectadas en la permuta de las concesiones a BOLUDA para llevar adelante la ampliación norte.

Y en este tetris de negocios, PUIG da entrada a otro personaje: JOSE MANUEL ORENGO, "fontanero" histórico del PSV-PSOE, que sin apenas unas semanas de paréntesis, pasó de alcalde de Gandía (cargo que lleva aparejado un sillón en el consejo de administración de Puerto de Valencia), a asesor de XIMO PUIG y de allí a la cúpula de BALEÀRIA.

UTOR, en estado puro, presentó así su proyecto antes de que saltase el asunto BOLUDA:



Cuando Global Ports Holding Plc ("GPH") anunció la resolución del concurso abortada, señaló que, como parte de este acuerdo, GPH operará y gestionará el Puerto de Cruceros de Valencia durante todo el período de concesión; y el inicio del acuerdo en el primer trimestre de 2021.

Y es que, según los términos del acuerdo, Baleària invertiría hasta 37 millones de dólares en la infraestructura portuaria, incluidas dos nuevas terminales inteligentes de última generación, así como inversiones en muelles de transbordadores, estacionamiento de automóviles y áreas comerciales y de alimentos y bebidas. Operando 19 puertos de cruceros en 13 países, GPH aportará su experiencia al proyecto y su compromiso con una oferta de cruceros más sostenible con menos impacto ambiental. Se espera que la concesión comience en el primer trimestre de 2021, y que la fase de inversión esperada de dos años comience al mismo tiempo.

Al unísono, BALEÀRIA y su socio aseguraron que las nuevas terminales establecerán un nuevo punto de referencia para la sostenibilidad en la industria del transporte de pasajeros, produciendo el 100% de sus necesidades eléctricas a partir de su propia fuente de energía renovable (fotovoltaica, eólica, hidrógeno renovable y biocombustible), reciclando todos los residuos generados.

Y Emre Sayin, Consejero Delegado de GPH, manifestó que  “Estamos muy agradecidos con la Autoridad Portuaria de Valencia por depositar su confianza en GPH como operador del Puerto de Cruceros de Valencia. El proyecto presentado por nuestros socios, Grupo Baleària, en colaboración con GPH, marcará un nuevo referente de excelencia y sostenibilidad en la industria del transporte de viajeros. El puerto de cruceros de Valencia es una adición importante a nuestra red de puertos de cruceros, que fortalece aún más nuestra presencia y capacidades en Iberia y el oeste del Mediterráneo. Tenemos muchas ganas de aumentar el volumen de pasajeros de cruceros en Valencia de una manera sostenible y responsable”.

Pero saltó la liebre BOLUDA y todo está en suspenso.

Comentarios

  1. Balearia es la empresa mejor valorada para explotar una terminal de pasajeros en el puerto de Valencia, lo ha demostrado con la de Denia, ya le gustaría al puerto de Valencia tener un terminalista como Balearia y al usuario también

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  2. Volcán: Excusatio non petita, accusatio manifesta. En el post no se cuestiona la capacidad de Baleària para gestionar la terminal.

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  3. Lo que quiere decir Volcán es que en el puerto de Valencia no hay una terminal pública para pasajeros y cruceristas, hay solo una terminal "dedicada" como pone a ley de puertos a un operador sólo para sus barcos y que está en su último tramo de concesión que además es improrrogable, por lo que tiene razón en lo que dice de Balearia con su experiencia terminalista en Denia, es obvio que cubre sobradamente el capítulo de "idoneidad" para desarrollar el proyecto y coincido totalmente en la necesidad del puerto de Valencia de disponer de esta instalación, los cruceros llegan a terminal en los puertos de Barcelona, Baleares y Málaga, Valencia no puede quedar atrás y salirse de esta realidad es hacer rayas en el agua

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