OPINIÓN. La deriva comunicativa de BALEÀRIA

Este modesto blog puso en evidencia a la muy poderosa BALEÀRIA en dos asuntos que, para la compañía, son de calado: las disfunciones y el futuro del ELEANOR ROOSEVELT y las dudas sobre la adquisición por parte de ADOLFO UTOR del 42,5% del paquete accionarial de la compañía, lo que le situaría como dueño y señor único de la naviera más dinámica del Mediterráneo y, quizás, del mundo.

Las dudas sobre el futuro del ELEANOR se las creó solita la propia naviera, al eliminar de su programación la “joya tecnológica” desde el 20 de noviembre y ‘sine die’ y buscarle fiable y antiguo sustituto, el CECILIA PAYNE.

Igual ocurrió con la operación-42,5%. Una nota de prensa de quien quiere ir de listo, utiliza palabras para despistar.... y acaba víctima de sus contradicciones. La realidad es que, a día de hoy, la gente de MATUTES (que tendría el 0% de las acciones, según la referida nota de prensa), sigue en el consejo de administración de BALEÀRIA.

La entidad de una corporación se mide, entre otras cosas, por la capacidad de gestionar sus errores. Y BALEÀRIA -y por extensión y específicamente el omnipresente UTOR- se ha comportado como una compañía pequeña.

Porque en vez de coger el toro comunicacional por los cuernos, BALEÀRIA.... recurrió al bueno de VICENTE COSTA y a su abigarrado blog para salir al paso. Por él nos hemos enterado de que el ELEANOR está programado a partir de marzo y más: “las cuestiones burocráticas sobre la compra de acciones tienen su tiempo estipulado, pero que estén tranquilos, que la operación está hecha”. Es decir, la “operación esta hecha” pero no está cerrada; y, ya se sabe, en todo pero especialmente en las operaciones empresariales no cantes victoria hasta que todo esté atado y bien atado.

Posiblemente, si la “inteligencia” de BALEÀRIA conociera las cifras de las visitas de este modesto blog se hubiera comportado de forma distinta a la hora de salir al paso de los problemas que ella misma creó. Pero, en todo caso, una compañía grande como es BALEÀRIA se ha comportada como si fuera una compañía pequeña.

Y, dado que BALEÀRIA es UTOR, ello permite afirmar que UTOR ha perdido parte de su capacidad de lidiar con los medios y gestionar problemas. Capacidad que le permitió llegar donde está.

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