A BALEÀRIA le sale bien la "operación Navidad"



Satisfacción en el cuartel general de Denia. ADOLFO UTOR tranquilo y contento. El tiempo en la mar acompaña y el objetivo se cumple: barcos llenos con destino a la Península en la “operación Navidad”. El ELEANOR ROOSEVELT aguanta -sólo ligeramente por encima de los 30 nudos- y se confirma el acierto de la decisión de último momento de UTOR: dejar en servicio al buque-franquicia de BALEÀRIA hasta después de la “operación Navidad”; al menos en la primera fase de la operación la mar ha permitido plácidas travesías, pese a lo cual los horarios del ELEANOR ROOSEVELT no se cumplen.

Con independencia de hacer caja -que siempre es primordial- esta “operación Navidad” era especialmente importante para BALEÀRIA y su reputación: demostrar a sus clientes que es la compañía de referencia y fiable; por ello está movilizado el REGINA BALTICA, para cubrir cualquier contingencia meteorológica o técnica. Y acreditar que BALEÀRIA la tiene más grande (la capacidad de ofertar plazas).

GNV, con su confusión horaria, y TRASMED, corta de flota en este momento, son actores secundarios en la “operación Navidad”, obviamente destinada a los clientes residentes pero que, por la especifidad de las fechas, crea vínculos de fidelidad para con la compañía naviera que hace posible la movilidad en estas fechas, en las que los requerimientos de horarios son muy precisos y la fiabilidad es primordial. Y, aunque sea con videos ñoños, BALEÀRIA juega esta partida.

La previsión del estado de la mar para las fechas de retorno de la “operación Navidad” permite presagiar un final feliz para BALEÀRIA. Justo después, el ELEANOR ROOSEVELT ha de entrar en astilleros; como -y también cuando- salga es primordial para el futuro inmediato de BALEÀRIA y la batalla del pasaje el verano del 2022, que se prevé dura y cruenta y en la que el ELEANOR ROOSEVELT puede ser el elemento que marque diferencias o, simplemente, un barco bonito que le saca unos nudos a los ferrys convencionales.


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