El 'lobby' anti-puerto de Sant Antoni va ganando


Años ha -pero no tantos- en este puertode Sant Antoni de Portmany atracaron ferrys y rápidos procedendes de Barcelona, Denia y Palma, además de cargueros. Siendo presidente del Govern el corrupto y egocéntrico Jaume Matas, el Govern construyó (2006) una apañada estación marítima sobre el muelle adosado contruido en 1992, muelle que había permitió el inicio efectivo de la operaciones de la extinta FLEBASA (o el inicio de la actual BALEÀRIA, según se mire) entre Denia y la isla de Eivissa, tras un intento abortado de línea con la capital insular.

El puerto en su versión Jaume Matas vivió una efímera eclosión, que no duró una década. Ahora parece que se va a dar al puerto de Portmany el finiquito como puerto comercial y que el potento lobby articulado por el Club Nàutic de Sant Antoni (CNS), el Salvem sa badia, se va a salir con la suya: "... la continuidad de la bahía como un espacio exclusivamente turístico, recreativo, pesquero y deportivo. Un entorno seguro para bañistas y deportistas náuticos, libre de ferris y grandes buques con carga rodada, que conviva con la pesca artesanal, la náutica de recreo y el actual servicio de excursiones marítimas con golondrinas".

Ahora mismo, la única naviera que parece defender el tráfico comercial en Sant Antoni es TRASMAPI, deseosa de emprender conexiones con la península de escasas millas para poder así dar salida a sus viejos y de escaso porte buques. Su vocero de conveniencia, el portal ferrybalear.com se encarga de rasgarse las vestiduras periodicamente ante la inactividad portuaria. Mientras, TRASMAPI se ha tirado su enésimo tiro en el pie posicionando estáticamente en el puerto sus dos adquisiciones en Alaska.

Aunque no figure en su decálogo de objetivos, nadie duda de que si finalmente Salvem sa Badia se sale con la suya, los espacios aún hoy reservados al hipotético tráfico comercial serán fagocitados por el CNA que preside Pep Tur 'Cires', ex alcalde socialista de Sant Antoni y ex ejecutivo bancario (Caixabank), auxiliado ahora por el actual conseller responsable del puerto, Josep Marí 'Agustinet', ex alcalde socialista de Sant Josep y ex ejecutivo bancario (Banca March).

La limitación de esloras (65 metros) que se acordó desde el Govern como límite al tráfico comercial en Sant Antoni parece eficaz: ninguna naviera osa a operar con la Península con esa restricción de eslora. A TRASMAPI le sobran 5 metros en el largo de sus 'Alaskas'; y por mucho que desde ferrybalear.com se vocifere que 5 metros no son nada, parece que es cuestión de tamaño y que, al menos de momento, es una realidad la victoria del lobby anti-puerto, que solo se certificará cuando el CNA se haga con el atual muelle comercial.

Comentarios