EL REPORTAJE DEL DOMINGO. 2022, un año para atarse los machos. TRASMED (II)

 


Los efectos económicos de la pandemia han sido determinantes para el meneo de las comunicaciones marítimas baleares. Como consecuencia directa, la división mediterránea de la histórica Trasmediterránea fue vendida por ARMAS un minuto antes del desastre total; por otro lado, las consecuencia mundiales de la pandemia en el transporte marítimo intercontinental hacen que a los grandes operadores, literalmente, les sobre el dinero y no sepan donde ponerlo. Dos de ellos, GNV y GRIMALDI, han decidido ponerlo en el tráfico marítimo balear. Y TRASMAPI a lo suyo.

Analicemos por puntos lo que nos depara 2022.


TRASMED. El sibilino y controvertido ETTORE MORACE lo dijo con todas letras: lo que quedaba de la histórica Trasmediterránea en el Mediterráneo era una oportunidad que GRIMALDI no podría dejar pasar; y no lo hizo.

Que para su aventura balear GRIMALDI eligiera a un directivo de las características de MORACE aporta mucha información sobre lo que la naviera italiana espera encontrar en este mercado además de un nicho de negocio: muchas trampas. 

Y para navegar en mares traicioneras, nadie mejor que MORACE; su muy controvertida trayectoria, unida al hecho de salir siempre a flote, le avalan. Y gracias a BALEÀRIA conoce a la perfección el mercado con el que quiere hacerse… además de conocer en profundidad a su principal competidor, no en balde MORACE, además de ser uno de los fundadores de BALEÀRIA, fue durante un tiempo su director general, hasta justo un año antes de ser proclamado CEO de TRASMED.

Irrumpir en plena temporada alta en TRASMED no es fácil. GRIMALDI lo ha superado, porque si la flota de BALEÀRIA puede parecer en ocasiones la de Pancho Vila, lo que se encontró TRASMED en los barcos que gestionaba ARMAS era, directamente, tercermundista.

De GRIMALDI se sabe que no apuesta por el gas natural, que busca la sostenibilidad en otros derroteros (lo híbrido, cascos con rozamiento reducido…)… pero no ha desvelado qué piensa hacer con su flota balear. De momento, los buques pasan este invierno por astilleros italianos, que buena falta les hacía, especialmente, para adecentar la habilitación de pasaje.

Simultáneamente, TRASMED ha dispuesto de los grande buques de GRIMALDI cuando y como ha querido para mostrar así su poderío, aunque fuera con el peregrino argumento de que tenían carga acumulada por mor de algún temporal.

Quizá 2022 sean el año en el que TRASMED anuncie el plan de flota de GRIMALDI para el tráfico balear. Y si hay buques nuevos para las Islas o se destinan los actuales ferrys que ahora enlazan la Península con Italia, que van a ser progresivamente relevados por buques de la serie ECO, de construcción china.

En todo caso, en 2022 al tahúr MORACE le tocará enseñar las cartas de GRIMALDI para el tráfico con las Islas. Y será en año en el que tres navieras se sienten a la mesa, den juego. Y se lo repartan con evidentes consecuencias para la economía balear.

Mañana, en balearferry.com, GNV


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