EL REPORTAJE DEL DOMINGO. 2022, un año para atarse los machos. TRASMAPI ( y IV)


 

Los efectos económicos de la pandemia han sido determinantes para el meneo de las comunicaciones marítimas baleares. Como consecuencia directa, la división mediterránea de la histórica Trasmediterránea fue vendida por ARMAS un minuto antes del desastre total; por otro lado, las consecuencia mundiales de la pandemia en el transporte marítimo intercontinental hacen que a los grandes operadores, literalmente, les sobre el dinero y no sepan donde ponerlo. Dos de ellos, GNV y GRIMALDI, han decidido ponerlo en el tráfico marítimo balear. Y TRASMAPI a lo suyo.

Analicemos por puntos lo que nos depara 2022.


Si el fundador de TRASMAPI, Alonso Marí Calbet, levantase la cabeza…. no se sabe qué pensaría. Ya cincuentona, la compañía naviera que fundó Alonso Marí para garantizar que los clientes de sus hoteles en Formentera pudiesen llegar a la isla desde la vecina Eivissa, ha emprendido una alocada carrera hacia no se sabe, al menos ahora mismo, donde.

Aunque con BALEÀRIA pisándole los talones, TRASMAPI tenía un plácida vida como naviera en una de las líneas más utilizadas de Europa y que, con sus escasas millas y el tráfico cautivo, garantiza buenos réditos. Además, el tráfico entre Eivissa y Formentera suma a la subvención general balear la específica para los residentes en Formentera, que pueden viajar por el precio de un billete de autobús; y con ello se aseguran unos mínimos de actividad en temporada baja.

Pero TRASMAPI quiere jugar en primera división. Como ya se publicó en este blog, la adquisición de dos catamaranes en Alaska por parte de la naviera ibicenca, pasará a los anales; pero aun no se sabe si situará a los directivos de la compañía como los más listos del ramo, al adquirir unos barcos por los que ninguna naviera del mundo mundial ofertó un solo dólar o, simplemente, Alaska recordará por unos años a una naviera de Eivissa que se llevó, y pagó por ellos, unos barcos amarrados que nadie quería por tener mal navegar y elevados consumos.

En 2022 -dicen que en enero, coincidiendo con la viejuna FITUR- TRASMAPI anunciará el destino de los dos ‘alaskas’ y del viejo incat que tiene ahora mismo en un astillero vigués. Entrar y consolidarse en el mercado de alta velocidad Península-Baleares y entre islas mayores es algo que, hasta hoy, solo ha conseguido BALEÀRIA.

Y BALEÀRIA tiene algo que nadie más tiene: la concesión del puerto de Denia, el peninsular más cercano a las Islas, algo que TRASMAPI parece querer contrarrestar con la apertura al tráfico comercial del puerto de Sant Antoni de Portmany, el balear más cercano a la Península. Y, a su manera, TRASMAPI mueve hilos para que el puerto de Sant Antoni retome el tráfico comercial.

Porque si, como es previsible, TRASMAPI quiere unir las costas valencianas con Eivissa y/o Mallorca, no podrá hacerlo desde Denia. Y de sus puertos alternativos las rutas se alargan con sus consecuencias: tiempo y combustible; sin olvidar que la velocidad de servicio de los modernos ferries se acerca cada vez más a los barcos como los adquiridos por TRASMAPI.

En este contexto, no es de extrañar que TRASMAPI esté implorando una alianza con TRASMED, cuyo CEO, ETTORE MORACE, ya ha dicho que la naviera que dirige no tiene interés por la alta velocidad. Y que desde TRASMAPI tampoco se desdeñe la posibilidad de, simplemente, fletar sus adquisiciones.


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