Comienza la guerra de los ‘scrubbers’ en Baleares

 


Utilizar combustibles ‘limpios’ como el gas natural o filtrar mediante ‘scrubbers’ las emisiones que produce la utilización de combustible ‘sucios’; esta es la cuestión. Y esta cuestión amenaza con convertirse a corto plazo en un elemento más de la disputa entre las 3 principales navieras que se reparten, de momento de forma desigual, el mercado ferry de Baleares: BALEÀRIA, TRASMED y GNV.

Disputa trasladada a lo mediambiental que puede abarcar cuestiones como rebajas/recargos en las tasas portuarias, preferencia en los 'slots' o distinta ubicación de los atraques de los buques en los recintos portuarios. Aspectos todos ellos que inciden de la competitividad de las navieras; todo ello sin olvidar que los combustibles 'sucios' son más baratos que los 'limpios'.

Y estas 3 navieras están posicionadas al respecto: TRASMED y GNV instala ‘scrubbers’ en sus buques mientras BALEÀRIA mantiene su apuesta por el gas natural -ahora mismo el combustible de orígen fósil más ‘limpio’- como combustible de referencia en sus buques; y ello, aunque por motivos coyunturales vinculados al alza del precio del gas, BALEÀRIA utilice otros combustibles -de la familia de los ‘sucios’- aunque mantiene la capacidad de que sus barcos con sistema dual combustionen gas natural cuando maniobran o estén amarrados en puerto.

Viendo como están los ánimos y las posiciones entre el trío de navieras de Baleares, no es de extrañar que en los próximos meses se propugne la prohibición de operar en los puertos de las Islas de buques provistos de scrubbers de ciclo abierto, como han hecho puertos de referencia en el ámbito mundial como Singapur. De momento, España figura entre los estados que prohíben la utilización de scrubbers de ciclo abierto en puerto, sumándose así a los países recogidos en el gráfico que ilustra este post.

La principal diferencia entre los scrubbers de ciclo abierto y los de ciclo cerrado es que los primeros acaban vertiendo al mar los tóxicos de escape que filtran. Reseñar también que la tecnología híbrida aplicada a una nueva generación de scrubbers permite que puntualmente -por ejemplo, cuando el barco está maniobrando en puerto- que los tóxicos de la combustión se recojan y no acaben en el mar.

Con los scrubbers no se pretende otra cosa que filtrar las emisiones de azufre producto de la utilización de combustibles ‘sucios’, especialmente, azufre. La cuestión es que los scrubbers de ciclo abierto utilizan agua de mar para dicha limpieza, con lo que los tóxicos se retienen -protegiendo con ello la calidad del aire- pero acaban en el mar.

El club P&I de seguro mutuo naviero ya ha advertido a las navieras miembros que sus barcos deben cambiar al modo de circuito cerrado de sus scrubbers o al combustible conforme antes de la llegada del barco a puerto.

Este cambio de ciclo de los 'scrubbers' de ciclo abierto a cerrado pone sobre la mesa la polémica del control efectivo sobre dicho cambio, aunque, en todo caso, varios puertos ya se aprestan a adaptar sus muelles para que los buques puedan -o deban- alimentarse eléctricamente desde tierra mientras estén en puerto, evitando así emisiones y contaminación acústica procedentes de sus motores auxiliares.

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