1 de mayo: comienza el espectáculo en la línea Eivissa-Formentera

El 1 de mayo comienza la temporada alta en la línea Eivissa-Formentera. Las navieras pretenden racionalizar los servicios y tienen motivos para ello: el hartazgo con la sobreoferta de las instituciones y la sociedad civil de Formentera, la seguridad marítima y el alto precio del combustible que amenaza con reducir beneficios en una de las líneas con más tráfico de Europa.

La entente entre las navieras y las imposiciones de la Administración harán que las salidas se espacien al menos 15 minutos entre ellas para evitar dos barcos maniobrando simultáneamente en puerto. Pero este espaciamiento obligará también a los buques a navegar a una velocidad similar para evitar salir con 15 minutos de diferencia pero llegar a la una.

En principio, son cuatro las navieras que compiten en la línea, pero, en realidad, se dividen en dos bloques: BALEÀRIA, que ha logrado el liderazgo, y TRASMAPI y su subsidiada MEDITERRANEA PITIUSA y AQUABUS, asociada a TRASMAPI en otros negocios y a su estela en la línea con Formentera.

Porque AQUABUS será la novedad de este año con dos buques llamados a marcar tendencia por su capacidad, superior a los 400 pasajeros, cuando hasta ahora la media de capacidad en embarcaciones de solo-pasaje apenas había superado los 200 pasajeros en esta línea. 

Esta parece ser la novedad: menos barcos pero más oferta de plazas. De momento, AQUABUS comienza a operar el 1 de mayo 6 servicios diarios de ida y vuelta, lo que le permita hacerlo con uno solo de sus buques, lo que podría ser indicativo de los proyectos de esta naviera de ofertar servicios más allá del espacio Eivissa-Formentera; todo sea por pagar a Damen el flete de los barcos.

La vieja flota de TRASMAPI dará la nota con sus obsoletos buques, algunos de más de 40 años de antigüedad. BALEÀRIA tiene una flota moderna y anuncia para el 2023 un ferry híbrido. Y AQUABUS, en el primer año en el que dejará de ser testimonial en la línea, abre la veda de las embarcaciones de capacidad media.

Con todo, hay la sensación de que estaremos en un año de transición en la línea. Porque el reto -o la imposición- serán los buques 0 o de muy bajas emisiones, en los que se estrenará BALEÀRIA en 2023.

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