La navieras se van a hacer 'las áfricas' sin abandonar Baleares

 


La cuadratura del círculo. Destinar barcos a la operación paso del Estrecho sin abandonar el mercado balear. Esto es en lo que ahora mismo están inmersos los responsables de navieras como GNV y BALEÀRIA mientras otras, como TRASMAPI, intentan por primera vez 'mojar' en lo que se espera será la más rentable operación para del Estrecho de la historia tras dos años de sequía por la conjunción entre Covid y medidas políticas de Marruecos.

Una de las características de la operación paso del Estrecho es que ahora no todos pasan el Estrecho desde los puntos más cercanos. GNV, por ejemplo, anuncia servicios desde Génova, Barcelona o Sète. BALEÀRIA opera desde Valencia con Argelia y opera desde hace unas semanas la línea subvencionada con Melilla, que también es utilizada por marroquíes para cruzar hacia su país. FRS, tras su esperpéntica irrupción en Baleares, se concentra ahora en las más cortas travesías desde Tarifa. 

El reto de las navieras es tener barcos operativos en el Estrecho. Faltan barcos y faltan tripulaciones para dar respuesta, en rotaciones de 24 horas, a la demanda de miles y miles de coches que, procedentes de toda Europa, quieren embarcar en Algeciras con destino a Marruecos que, pese a todo, sigue siendo la ruta favorita para reencontrarse con el Magreb después de dos años en los que hacerlo fue difícil.

Son semanas de alta intensidad en las que las navieras hacen caja.  Pero la operación paso del Estrecho, para las navieras, ya no es la selva de hace unos años. El público es cada vez más exigente y sigue dispuesto a pagar lo que le pidan, pero solo si el producto es de calidad. Por eso las navieras ofrecen comida halal, espacios para la oración a bordo o cartelera en árabe en los barcos. Todo sea para, dos años después, volver a tener los ingresos del éxodo veraniego protagonizado por vehículos que, con alta ocupación, desde toda Europa quieren cruzar el Estrecho.

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