El sector ferry comienza a expresar su hartazgo con los cruceros

"No penalices otro tráfico para favorecer los cruceros". Esta declaración viene de Italia, pero es extrapolable a lo que está ocurriendo en la práctica totalidad de puertos del Mediterráneo: los cruceros condicionan las operaciones y ocupan atraques e hipotecan el uso de muelles.
Palma ha limitado el número de cruceros diarios y con ello ha mitigado el problema. Barcelona gestiona con criterios comerciales y ello supone que en ocasiones el tráfico ferry se vea desplazado a zonas inhóspitas de su gran puerto. Valencia está en reorganización con ampliación reconvertida. En Eivissa las estrecheces son evidentes. Menorca, de momento, parece situarse al margen de la problemática.
De hecho, en Eivissa, según informa hoy Diario de Ibiza, llegarán a coincidir en julio 3 cruceros en un mismo día 20 de julio: el 'Europa 2', el 'MSC Seaside' y el 'Aida Stella', de 225, 323 y 253 metros de eslora, respectivamente. Además, en julio está programada la visita de dos cruceros en otros tres días diferentes: en concreto los días 7, 13 y 25. El buque turístico de mayor envergadura que ha programado una escala en la isla es el 'Costa Toscana', que con 337 metros de eslora puede acoger a 5.322 pasajeros en plena ocupación, atendidos por 1678 miembros de tripulación. Dispone de 2663 camarotes.
Quien ha manifestado "No penalices otro tráfico para favorecer los cruceros" es la presidenta saliente de los agentes marítimos del puerto de uno de los grandes puertos italianos, Livorno. El presidente de BALEÀRIA, ADOLFO UTOR, ha sido la única voz con entidad que por estos lares se ha manifestado en contra de los cruceros, aduciendo motivos medioambientales y económicos.
El convencimiento en el sector es que el tráfico ferry debe tener preferencia sobre los cruceros en cualquier conflicto que se pueda producir. Pero “el sector” es reticente a plantar públicamente cara a un subsector que genera beneficios y actividad. Por eso no extraña que las manifestaciones públicas vengan de un “verso libre” como UTOR o de la mentada presidenta de los agentes marítimos italianos… cuando deja el cargo después de un año de ejercerlo.
Y es que la actividad está entrecruzada. Póngase de ejemplo al grupo MSC: cruceros, tráfico ferry y portacontenedores. Con ello se generan intereses entrecruzados y son muchas las empresas portuarias que prestan sus servicios a toda clase tráficos.
Pero ha sido Francesca Scali (así se llama la presidenta saliente de los agentes marítimos italianos) la que lo ha dicho alto y claro ni que sea al dejar su puesto: "No penalices otro tráfico para favorecer los cruceros".

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