GNV se resigna a otra temporada ‘en blanco’ en Baleares

GNV, el tercero en discordia en el mercado de las comunicaciones marítimas de Baleares, se prepara para que 2022 sea su segunda temporada no solo sin beneficios (algo asumido) sino sin haber conseguido penetrar en un mercado que se ha mostrado fiel a sus operadores tradicionales.
GNV sigue sin poder cobrar el descuento de residentes, embarcando carga de transportistas morosos y obteniendo algún ingreso de la carga y el pasaje que le desvía TRASMED, que a las actuales alturas de la temporada está sin su mejor barco, que siguen en astilleros napolitanos.
Que GNV estaba dispuesta a asumir pérdidas era algo conocido en el sector naviero; pero pérdidas a cambio de cuota de mercado, no a cambio de nada.
Horarios cambiantes, escalas imposibles y precio de derribo. Son realidades que el mercado ha rechazado. “Ahora mismo GNV tiene el mejor barco entre Barcelona y Palma [el GNV SPIRIT], pero ni así”, asegura un agente viajes, que razona. “¿De qué sirve que el barco corra más si el pasajero va a poder dormir menos?”; el GNV SPIRIT sale de Barcelona a las 23:40 y llega a Palma antes de las 06:00. “Quizá este horario permita a los transportistas salir de Barcelona una hora más tarde y llegar a Palma a la misma hora que otras compañías”, argumenta este agente de viajes, “pero para nosotros es un mal producto, por mucha publicidad en TV3 que hagan, porque hay que pensar, además, que el cliente se fija más en el viaje de ida que en el de vuelta”.

Comentarios