GNV: un año dando bandazos en Baleares

De un ‘monstruo’ de las comunicaciones marítimas se esperaba más de su desembarco en Baleares. Un año después (GNV comenzó sus operaciones en las Islas el 7 de julio de 2021) puede afirmarse que, pese a los bandazos, GNV ha venido para quedarse… en parte gracias a los errores de TRASMED y al crecimiento del mercado.
Porque los errores de GNV han sido muchos (horarios y líneas erráticas, embarques tediosos, gestión de las bonificaciones de residentes catastrófica…). Pero nada comparado con TRASMED: sin su mejor barco en plena temporada alta, con el obligado y consiguiente desvío de carga y pasaje a GNV.
Qué hubiese sido de GNV sin la “ayuda” de TRASMED es un incógnita. Quizá el CEO de TRASMED, al hábil ETTORE MORACE, se arrepentirá algún día de haber alimentado con carga y pasaje a GNV y no a BALEÀRIA (pese a su proclamada “amistad” con UTOR). Porque el resultado de ello es que la naviera de Denia no ha perdido su condición de líder y empresa de referencia y, mientras, GNV ha llegado viva y con expectativas a su primer año en Baleares.
Sea como sea, el CEO de GNV-España, DANIEL MOZO, celebra ese su primer año con algarabía y una nueva línea: Almería-Nador.
Cuando TRASMED tenga lo que una naviera debe tener (barcos) quizá GNV lo acuse. Pero haber llegado viva a su primer año en Baleares es el objetivo conseguido, objetivo que con su irrupción errática parecía en algunos momentos una quimera.
Al final del camino, se verá cual de las dos estrategias fue la buena: si la de GRIMALDI (comprar un negocio) o la de GNV (entrar con pérdidas para ganar un mercado). Y en ese “año después” de los dos italianos operando en Baleares, algo que algunos daban por imposible: BALEÀRIA, a lo suyo.

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