Menorca disfruta de auténtica alta velocidad

Barcos cruzando el canal de Menorca a más de 35 nudos y el veterano CECILIA PAYNE uniendo Barcelona con Ciutadella a 33 nudos. Son velocidades de las que ya no se dan desde que el combustible está por las nubes pero que en las líneas con Menorca son, ahora mismo, las habituales por la conjunción de una serie de factores, entre ellos, que las embarcaciones son tecnológicamente antiguas (diseñadas cuando el barril de petróleo apenas superaba los 10 dólares) y, sobre todo, la competencia desatada con la irrupción de TRASMAPI.
En la línea entre Eivissa y Formentera, y con las mismas navieras protagonistas, la “alta velocidad” que se ofrece es discreta: 26/27 nudos con la excepción del CASTAVI de TRASMAPI, que apenas supera los 20. Si este barco operase en Menorca, le avanzaría un ferry convencional, el HYPATIA, que cruza el canal de Menorca a 22 nudos.
Los nuevos barcos de alta velocidad (léase el ELEANOR ROOSEVELT) priman la sostenibilidad y la experiencia del viaje… además de la economía. El objetivo de la “joya tecnológica” de BALEÀRIA eran los 35 nudos, pero finalmente armador y astillero firmaron un armisticio en los 33 nudos; y todo ello con los ojos puestos en el consumo.
Así las cosas, en medios navieros se considera una “locura insostenible” la velocidad a la que se navega ahora mismo en las líneas de Menorca. “Todos sabemos lo que cuesta en la mar un nudo más de velocidad”, reflexiona un profesional. Por ello la pregunta es ¿hasta cuándo? Porque las cuentas de resultados de las navieras se van a resentir si las ocupaciones no son más que notables, que solo lo son en contados días del año.

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